A través de la lente de Diego Cabanas
Diego Cabanas es un reconocido fotógrafo de naturaleza radicado en Rada Tilly, Chubut, una ciudad costera ubicada a cinco horas del Parque Patagonia Argentina. Después de haber visitado el lugar como turista años atrás, recientemente volvió - con el apoyo de Freyja Foundation y Rewilding Argentina - para conocer sus nuevas propuestas y retratar sus paisajes y fauna característica.
A continuación, Diego nos comparte más sobre su trabajo y reflexiona sobre su experiencia en el Parque Patagonia.
Diego Cabanas, fotógrafo de naturaleza radicado en Chubut
¿A qué te dedicás?
Me dedico a la fotografía y al audiovisual, con foco en naturaleza, territorio y relatos reales. Trabajo como fotógrafo, filmmaker y operador de dron, desarrollando proyectos documentales propios y colaborando con organizaciones, municipios y fundaciones que buscan contar historias con sentido. No me interesa solo mostrar paisajes lindos, sino construir relatos que ayuden a comprender y valorar los lugares que habitamos.
¿Cómo fue tu experiencia en Parque Patagonia?
Fue una experiencia muy profunda. Parque Patagonia no es un lugar para “pasar”, es un lugar para quedarse mirando. El tiempo parece ir a otro ritmo y eso te obliga —para bien— a bajar un cambio. Sentí una combinación muy fuerte entre inmensidad, silencio y coherencia: todo lo que se hace ahí tiene un porqué. No es solo naturaleza protegida, es una idea clara de futuro puesta en práctica. Eso, como visitante y como creador, se siente.
La toma favorita de Cabanas en su reciente viaje a Parque Patagonia
De todas las imágenes que tomaste durante tu viaje, ¿hay alguna que sea tu favorita? ¿Por qué? ¿Cuál es la historia detrás?
Sí, hay una imagen que se me viene enseguida. No es la más espectacular ni la más “épica”, pero sí la más honesta: un guanaco recortado contra el paisaje (el San Lorenzo de fondo), sin dramatismo, sin escena armada. Lo valioso de esa foto es que no interrumpí nada. Estaba ahí, observando, y la escena simplemente sucedió. Para mí resume mucho de Parque Patagonia: presencia sin invasión. Esa imagen no habla de mí como fotógrafo, habla del lugar y de su equilibrio.
¿Qué creés que hace único a Parque Patagonia frente a otros destinos de turismo de naturaleza en Argentina o el mundo?
La coherencia. Parque Patagonia no es solo bello, es consecuente. Conservación, restauración, acceso público y educación conviven de manera real, no discursiva. No sentís que estás en un “escenario natural”, sentís que estás dentro de un ecosistema vivo, cuidado con criterio y a largo plazo. Eso no es tan común, ni siquiera a nivel mundial.
¿Hay algún aprendizaje que te lleves de Parque Patagonia a tu trabajo en otros destinos?
Sí: que menos es más, de verdad. Menos ruido, menos apuro, menos intervención. Parque Patagonia me recordó que observar bien es más importante que producir rápido. Que no todo registro necesita espectacularidad, y que el respeto por el entorno también se nota en cómo uno lo cuenta. Es un aprendizaje que ya estoy aplicando en otros trabajos.
Como fotógrafo de naturaleza, ¿qué le recomendarías a quienes van a visitar Parque Patagonia?
Que vayan con tiempo y con humildad. Que no busquen “la foto” sino la experiencia. Que caminen, que escuchen, que se equivoquen de sendero alguna vez. Y, sobre todo, que entiendan que están entrando a un lugar que no les pertenece, pero que los recibe igual. Si uno se adapta al ritmo del parque, las imágenes —y las vivencias— llegan solas.
Fotos del viaje de Diego Cabanas a Parque Patagonia





